Autor: Jesús Aguirre

Primera Lectura: Jeremías 33,14-16

Salmo: 24

Segunda Lectura: 1 Tesalonicenses 3, 12. 4, 2

Evangelio según san Lucas: 21, 25-38.34-36

“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. Palabra de Dios. Gloria a Ti Señor Jesús. Continue reading PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO: SE ACERCA NUESTRA LIBERACIÒN

Read More

Es bien conocida, en la jerga actual, la contracción (casi valdría la pena decir «la ocurrencia lingüística») de «los ninis»; aquellos personajes, en su mayoría adolescentes ya creciditos, que «ni» estudian «ni» trabajan: se la pasan de vagos, pues. Hay muchas justificaciones para entenderlos: las escuelas públicas están saturadas, las privadas son carísimas (porque la ley no las reconoce, menos si son religiosas y, por supuesto, el Estado nos las subvenciona), mientras que los empleos son escasos y bastante malos. Es un círculo vicioso que nadie –parece— tiene ganas de romper. Pero ése no es el tema. El tema, ahora que entramos de lleno en el adviento, es el «nini» católico. El que ni estudia la fe ni trabaja en algo que tenga que ver con ella. Somos la inmensa mayoría, por desgracia. Continue reading El “Nini” Cristiano

Read More

Autor: Antonio Torrecillas Manjarrez

PRIMERA LECTURA: Daniel: 7, 13-14

SALMO RESPONSORIAL: 92

SEGUNDA LECTURA: Apocalipsis : 1, 5-8

EVANGELIO según San Juan: 18, 33-37

“En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?”. Pilato le respondió: “¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?”. Jesús le contestó: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”. Pilato le dijo: “¿Conque tú eres rey?”. Jesús le contestó: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. Palabra de Dios. Gloria a Ti Señor Jesús. Continue reading DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

Read More

 El Santo Rosario gira alrededor de la persona de Jesucristo, nos permite reflexionar y conocer sobre el mensaje del Evangelio. Es siempre común el escuchar criticas o inclusive ataques en contra de nuestra Fe. San Pedro nos motiva a dar siempre razones de nuestra Fe y Nuestra Esperanza (1 Pe 3,15), como verdaderos cristianos, estemos siempre prestos para conocer, amar y defender las firmes bases de la Iglesia que Cristo Fundo. Continue reading EL SANTO ROSARIO, ALGUNAS CRITICAS COMUNES

Read More
image-title

Fecha:  Martes 4 de Diciembre

Lugar de Reunión: A un costado del Cortijo San Felipe

Juan I. Ramón y Vasconcelos

Hora de Salida: 7:30 pm

* Llevar sus peticiones por familia a la virgen escritas y solo el jefe o representante pasará a depositarlo ante el altar durante la misa.

*Llevar sus playeras y/o sudaderos de la comunidad.

Read More

Autora: Blanca Gordillo

Primera Lectura: Libro Primero de Reyes: 17, 10-16

Salmo Responsorial: Salmo 145

Segunda Lectura: Hebreos: 9, 24-28

Santo Evangelio según san Marcos: 12, 38-44.

“En aquel tiempo enseñaba Jesús a la multitud y les decía: ¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente de la canasta de las ofrendas del templo, observaba a la gente que iba echando dinero; muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo: Les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la canasta de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.”

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Continue reading DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

Read More

Autor: Ramón Marroquín Flores

Primera Lectura: Deuteronomio 6, 2-6.

Salmo Responsorial: 17.

Segunda Lectura: Hebreos 7, 23-28

Evangelio según san Marcos: 12, 28-34

“En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?”. Jesús le respondió: “El primero es: Escucha, Israel: El Señor; nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor; tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos”. El escriba replicó: “Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios”. Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: “No estás lejos del Reino de Dios”. Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.” Palabra del Dios. Gloria a ti, Señor Jesús.

El Mayor de los Mandamientos

Que claro y sencillo nos expresa Jesús como poder obtener nuestra felicidad: Amarás a Dios sobre todas las cosas y amarás a tu prójimo como a ti mismo, ¿No? Siendo así, ¿qué sucede en nuestra vida cotidiana? ¿Siempre amamos a Dios sobre todas las cosas? ¿Podemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos?

Es un proceso complicado poder expresar y dar nuestro amor a un “tercero” sin imponernos a nosotros mismos en primer plano, esto se debe a que vivimos con intereses equivocados o confusos, buscando solamente nuestra felicidad. Pero esta búsqueda inquietante de “nuestra felicidad” puede estarnos guiando equivocadamente en nuestro destino, simplemente coloquemos como ejemplo nuestra persona: Normalmente nosotros estamos en primer plano, nos amamos nosotros mismos sobre todas las cosas. ¿Cuánto daño no nos provocamos al buscar nuestra satisfacción? Recapacitemos un poco y revisemos nuestra conducta en actividades básicas:

  • ¿Comes en  exceso?
  • ¿Disfrutas las comidas altas en calorías y grasas?
  • ¿Tomas alguna bebida alcohólica?
  • ¿Fumas?
  • ¿Desvelos?, etc.

Seguramente muchos de nosotros realizamos alguna de estas acciones eventual o continuamente, buscando nuestra alegría y satisfacción para cumplir algunos “placeres”,  donde  en realidad estamos dañando a nuestro propio organismo. ¿Por qué nos sucede? ¿Por qué nos agredimos si nos amamos tanto a nosotros mismos? Este, es un reflejo y resultado de haber perdido el amor real a Dios.

Otra  causa frecuente de perdernos en nuestro camino es al “dar nuestro amor” prioritariamente al $Dinero$, en busca de riqueza o poder, sin importar como lo logramos o si dañamos a alguien más. Tomemos en cuenta que las bendiciones de liderazgo y económicas son derivadas de nuestras buenas acciones.

Al no tener en primera persona a Dios nuestro Señor, como nuestro principal amor, y no alinear este mismo amor a nuestro prójimo, estaremos perdiéndonos en diferentes caminos por los cuales no lograremos la felicidad y eternidad a la que hemos sido llamados.

Para poder lograr el amor de Dios es importante buscar el amor del prójimo, entregarnos y servirle a él, servir a nuestros hermanos sin interés de obtener un beneficio, sino todo realizarlo para obtener la guía en el camino del Señor y entender su razón de nuestra existencia. ¿Qué amor nos ofreció Jesús sino ofrecer su muerte por nosotros? Vayamos pues, construyendo nuestra vida cristiana con la base firme y perpetua de los dos primeros mandamientos.

Señor Jesús, Rescata a mi Familia. ¡Amén!

Señor Jesús, Restaura a mi Familia. ¡Amén!

Señor Jesús, Salva a mi Familia. ¡Amén!

Dies führte zu einer vielzahl von https://hausarbeithilfe.com/ ausschlüssen und austritten aus dem schriftstellerverband
Read More