Fe

La fe inicia nuestra relación personal con Dios. No es nomas de ir a la misa o que la gente te vea con una biblia, va más allá de pertenecer a un grupo religioso o comunidad. “La Fe es una  garantía de lo que se espera, la prueba de las realidades y enseñanzas que no se ven” (Heb 11,1). Quien tiene fe sabe que por encima de toda duda y preocupaciones de este mundo, las enseñanzas de la fe son las enseñanzas de Dios y por lo tanto son ciertas y buenas, pero la fe no sólo es aceptar una verdad con el entendimiento, sino también con el corazón que es lo más importante.

La transmisión de la fe se verifica por el testimonio. Una persona con fe,  da testimonio en el modo en que se entrega totalmente a Dios y a su obra. Puedes decir que eres católico o cristiano pero tenemos que demostrarlo ante la sociedad o comunidad. Enseñarnos a compartir de lo que tenemos (testimonio, caridad, diezmo, etc…) que Dios nos lo duplicara, pero si tienes esa duda o pretexto de compartir,   entonces tienes esa duda de fe en Dios. En eso es en lo que debemos enfocar nuestra relación con Dios, alcanzando esa trasformación encontraremos nuestra fe y nuestra vida cotidiana será mejor.

La  importancia de la fe y crecimiento, consiste en que ella le da la dirección necesaria a todas sus fuerzas espirituales, a su inteligencia, a sus sentimientos y a su voluntad, y también lleva armonía a su mundo interior Dios puede “hacer todas las cosas mucho mas mejor de lo que pedimos o entendemos”. No podemos dejar morir nuestra fe, el enemigo lo quiere destruir, el sabe que sí logra destruir nuestra fe está a un paso de conquistarnos. Nuestra fe nos motiva, nos da fuerza para seguir adelante, nos mantiene enfocados, nos da razón para vivir, transforma la noche y un nuevo amanecer de vida, la tristeza en gozo, el desanimo en ánimo. La fe  que Dios nos ha dado es ese factor que necesitamos para lograr cumplir el propósito de Dios en nuestra vida. Aunque el sueño tarde, pero nuestra fe sabe que él está ahí esperándonos con las manos abiertas.

Una de las cosas más difíciles para todos es esperar,  estamos tan acostumbrados a una vida exprés; trabajo, café instantáneo, comida de microondas, enlace rápido en la red, etc. Muchas veces queremos recibir de Dios inmediatamente, muchos somos engañados fácilmente con la idea de que pueden enriquecerse de la noche a la mañana y todo porque no queremos esperar. Pero en la espera esta la victoria, retoma tu fe, espera que se cumpla.

La fe es un don permanente los que la han recibido bajo el magisterio de la Iglesia no pueden tener jamás causa justa de cambiar o poner en duda esa fe. Debemos:

Tener una fe absoluta. Para ello es necesario estudiar lo que nuestra fe enseña.

Retener la Palabra de Dios en su pureza. (Sin comprometerla o apartarse de ella)

Ser testigos sin cansarse  de la verdad que Dios nos ha revelado.

Defender la fe con valentía, especialmente cuando esta puesta en duda.

Creer todo cuanto Dios enseña por medio de la Iglesia (No escoger las cosas para nuestra conveniencia).

Es muy fácil decir “Creo”; pero nuestras obras deben ser las pruebas indiscutibles de la fortaleza de nuestra fe. Pero “la fe sin obras está muerta” privada de la esperanza y de la caridad, la fe no une plenamente el fiel a Cristo ni hace de él un miembro vivo de su Cuerpo. El discípulo de Cristo no debe sólo guardar la fe y vivir de ella, sino también profesarla, testimoniarla con firmeza y difundirla: “Todos vivan preparados para confesar a Cristo delante de los hombres y a seguirle por el camino de la cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia” . El servicio y el testimonio de la fe son requeridos para la salvación: “Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los Cielos, pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los Cielos” (Mt 10,32-33).

La biblia de Dios es expresión de su sabiduría y amor infinito dirigidos a nosotros  para que éste alcance su fin y su perfección. Cuando compramos  un aparato para la casa del tipo que sea, si tenemos sentido común lo utilizaremos según las instrucciones de su fabricante. Creyendo, por supuesto que quien lo hizo sabe mejor cómo usarlo para que funcione bien y dure. Igual, si tenemos sentido común, confiaremos en que Dios conoce mejor qué es lo más apropiado para nuestra felicidad personal y el mundo.

No debemos dejar de tener fe, tal vez has dejado morir tu fe a  las circunstancias de la vida te han hecho ponerla  a un lado, bueno te invito a volver a despertar esa fe o a resucitar esa fe que un día motivó tu vida y te dio el valor que necesitabas para lograr una meta. Este año está por terminar viene el nacimiento de Jesús, te reto a lo que resta del año vuelvas a las manos de Dios con esa fe, espera el resultado, confía en Dios.

Roberto Salazar Montoya

Señor Jesús, Rescata, Restaura y Salva a mi Familia!!!! A M E N…..

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