Madre, solo hay una!

Con frecuencia escuchamos esta frase, pero sin duda alguna para los creyentes católicos es una doble bendición el saber que tenemos dos, nuestra madre terrenal y nuestra Madre Celestial. Aunque sin duda para ellas es el mejor modelo de Mujer, si tratamos de hacer un paralelismo Nuestra Madre Santísima, proviene de una familia como la nuestra, sus padres San Joaquín y Santa Ana, denotan la sencillez y la humanidad manifiesta en nuestra tierra, por ello la experiencia y la necesidad de hacer nuestro el cuarto mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.

Una cualidad que no podemos dejar fuera es la docilidad al Espíritu, en la aceptación del proyecto de salvación, al escuchar el “Fiat” de María; invitación constante hacer siempre la voluntad de Dios. El abandono total en las manos del Padre, nos muestra la fortaleza de toda madre de familia, que en el acontecer diario en medio de las adversidades y tribulaciones hay mujeres de fe que siguen fieles al cumplimiento divino en su misión de madres.

En la tierra no hay amor más grande que el de una buena madre, la sabiduría las penas el dolor, la intuición, su fortaleza ante la adversidad, el permanecer fiel en medio de tanta decepción, pero eso es lo que distingue y hace que una madre siga, porque se siente respaldada por su esposo. Aunque hay casos en los que aquel que le permitió o colaboró para ser madre la haya abandonado, hay mujeres valientes y guerreras que han salido adelante, sin necesidad de un compañero, porque saben en quien han puesto su confianza en Dios nuestro Señor y en María Santísima como su confidente.

Reconocer las cualidades de una persona es de grandes, pero las de una madre es ser verdaderamente agradecidos. Esto lo leí en una ocasión y se los comparto con ocasión a esta gran fiesta “el día de las madres”; Un día le preguntaron a una Señora que de sus cinco hijos cual es su hijo predilecto, a lo cual ella respondió, todos son igual y le insistían diciendo; ándele díganos y ella sobándose las manos dijo, si tengo un hijo predilecto: Aquel al que más amo, es aquel que se acaba de ir hasta que regrese; el que acaba de llegar, hasta que descanse; el hambriento hasta que coma; el sediento hasta que beba; Mi hijo predilecto es aquel al que yo más amo, es el enamorado hasta que se casa; el casado hasta que sea buen padre; porque viera como estoy batallando con él, Mi hijo predilecto es aquel al que yo más amo, es el que prometió hasta que cumpla, el que debe hasta que pague, Mi hijo predilecto es aquel al que yo más amo, es el que mas mal me trata, hasta que reflexiona y reacciona que no hay como el amor y el cariño de una madre, para una madre todos los hijos son amados por igual pero en forma distinta, ese es el carisma de una madre.

Por ello se dice: “Si hubiera algo aquí en la tierra que pudiera equipararse a Dios, sería solo con el amor de una madre”. O dirían otros “Madre es el nombre de Dios que sólo puede salir de los labios de un corazón agradecido o de los labios de un hijo”.

Madre, no te merezco; pero te necesito.

Señor Jesus Rescata, Restaura y Salva a mi Familia. Amén!!!

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